
La memoria táctil, también conocida como memoria háptica, es un tipo de memoria sensorial que se encarga de almacenar información sobre texturas. Permite reconocer por el tacto, interactuar con ellos y recordar sensaciones.
Si cierras los ojos mientras buscas un lugar tranquilo donde sientas paz, extiendes tu brazo, abres tu mano pensando en ese ser querido que ya no está en este plano, podrás acariciarlo desde esa memoria del tacto, desde el alma.
¿Te apetece dejarme en comentarios que has sentido al realizar este pequeño ejercicio?
Estaré encantada de leerte y poder compartir!!